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rock mayor

rock mayor

estuvimos en el BEC, a pesar del frío, a pesar de ser lunes y a pesar de que muchos me dijeron que Chuck Berry está ya muy viejo y era mejor recordarle en vida.

las 8 en punto, ya estamos dentro y con una puntualidad que ya me gustaría para otras salas bilbainas (eh, azkena!!!) saltan al escenario The Uski´s, vienen desde Gernika y son unos chavalitos con un sonido entre Ramones y Beach Boys a los que se les nota ganas y les sobra el sonido de grupo de verbena que aún no han conseguido abandonar, pero resolvieron muy bien la papeleta de tocar en una plaza tan grande y el público empezaba a animarse, lástima que sólo les dejaran veinte minutos escasos.

tras un breve descanso, salen al escenario los Hermanos Auserón a repasar al completo su último disco, nunca entenderé por que a estas alturas un disco de versiones de clásicos del rock en castellano, sinceramente creo que no aporta absolutamente nada y que les perjudica, que son canciones que en nuestro idioma chirrían y que los Auserón tienen suficiente carisma como para llenar ellos solos, ¿te imaginas un concierto de Radio Futura, Rosa?.

otra breve pausa y con una enorme ovación ya tenemos a Chuck Berry en el escenario, pero... algo va mal, el Rock nunca fue tan pausado, tan a medias, el pobre Chuck intenta dar todo de sí, pero se ve que no llega y no consigue más que desconcertar a su banda y llenar el BEC de una emotiva nostalgia.

repasó todos sus clásicos, hay que ver la cantidad de himnos que ha creado este hombre, lo que tuvo que ser, pero lamentablemente ya no es, canciones cantadas a medias, tocadas a medias, balbuceando más que cantando, cediendo el peso fuerte de la escena a una chica negra (pensamos que era su hija) que con su armónica y su potente voz intentaba salvar el espectáculo, pero tampoco brillaba demasiado, "¿estoy ya borracha, o la tía lleva el bolso puesto?", me salta Rosa, y efectivamente no sabemos muy bien para que lo necesitaría pero no se desprendió de él en toda su actuación.

fiesta final con el salto al ruedo de ocho féminas de entre el público con afán de protagonismo, más pendientes de lucirse que de admirar al abuelo, pero aquello se alargaba ya demasiado completando la horita justa y el final de esta noche en la que nadie brilló.

tres conciertos en dos horas y media exactas, todo un record, a las 10,30 todos fuera y a casita que algunos estamos ya muy mayores y no es bueno trasnochar.

2 comentarios

javi -

a pesar de que rosa quiera arreglarlo, menos mal que no fuí, casi me convencéis

rosa -

bueno, contado así parece que no mereció la pena el esfuerzo de un concierto en lunes, pero alguién tenía algo mejor que hacer el día más odioso de la semana?
A mí me gustó precisamente porque mis expectativas no eran muy ambiciosas, quería verle a él, a mi querido Chuck y me bastó con lo que me entregó porque soy consciente de que no podía darme más :-)